Tri4kids encuentra en el Challenge de octubre el escaparate perfecto para ayudar a los niños

Nueve periodistas y ex deportistas profesionales belgas recaudarán fondos para menores discapacitados

El triatlón se ha convertido en un desafío que engancha cada vez a más gente y un inmejorable camino para focalizar iniciativas humanitarias y benéficas que mejoren el mundo. Esta manera de luchar por un mundo mejor a través de un gran esfuerzo físico es habitual en Estados Unidos, donde en 2009 se recaudaron más de 60 millones de dólares para acciones solidarias.

En España, esta propuesta es menos habitual pero cuando ocurre hay que darle la importancia que merece. El Challenge Barcelona-Maresme del 3 de octubre será el escenario de un proyecto emocionante y ejemplar que llega desde Bélgica.

Se trata del Tri4kids o triatlón por los niños. Nueve personas de corazón solidario han decidido centrar sus esfuerzos y su poco tiempo libre en entrenar un triatlón de larga distancia para recaudar fondos para financiar una guardería terapeútica para 50 niños con discapacidades de edades comprendidas entre los 0 y los 10 años.

Este proyecto belga busca la complicidad de la sociedad y no hay mejor manera de hacerlo que realizando un severo esfuerzo de entrenamiento y competición que demuestre que el proyecto merece exprimir su tiempo y su físico. Tri4kids ha elegido la prueba de Barcelona por su buena organización, prestigio y su impacto mediático a nivel internacional.

El proyecto lo conforman periodistas y deportistas profesionales retirados. Seis de ellos realizarán el Challenge por completo y habrá un equipo de relevos compuesto por la ex tenista profesional Sabine Applemans, cuartofinalista en el Open de Australia, que nadará los 3,8 kms; el periodista Bart Schols, que hará los 180 kms de bici y Tom Van Hooste, ex campeón belga de esquí de fondo y acreditado con una marca de 2:10.38 en el maratón de Rotterdam, que acabará corriendo el Challenge con un destino claro: ayudar a los niños.