Gómez Noya: "El Triatlón es un deporte con un gran potencial para ser mediático y atraer al gran público"
Desde Australia, donde ultima la preparación de la nueva temporada, en la que luchará por hacerse con la hegemonía mundial del triatlón, el gallego Javier Gómez Noya (Basilea-Suiza, 1983) habla para EL COMERCIO sobre sus orígenes, su presente y su porvenir deportivo.
P. Sus inicios en el deporte fueron a través del balón de fútbol, la bicicleta y la piscina. De la natación pasó al triatlón. ¿Cómo le atrapó el deporte de los tres segmentos?
R. Desde la primera competición en la que participé, el triatlón me atrapó. Al principio lo compaginaba con mis competiciones de natación. De hecho, mi prioridad seguía siendo la natación y al acabar la temporada entrenaba un poco la carrera a pie y la bicicleta para participar en algunos triatlones como diversión. Pero poco a poco mi pasión por el triatlón se hizo mayor que por la natación, porque el deporte en sí reunía todas las características que yo buscaba y juntaba en uno mis tres deportes favoritos. Así que comencé a tomármelo más en serio y, con el paso del tiempo, hice de mi afición mi profesión.
P.Su primer triatlón olímpico fue en el concejo asturiano de Castropol, en 1998. ¿Qué recuerda de él?
R. Guardo un gran recuerdo. Fue duro, no estaba suficientemente entrenado para competir sobre distancia olímpica, pero hice un buen papel y acabé en el puesto 16 absoluto. Estaba aprendiendo, conociendo este deporte. ¡Recuerdo que hasta me até los cordones de las zapatillas antes de salir a correr! Aquella misma tarde fui a Ares, cerca de Ferrol, donde participé en una travesía de natación y gané. Un fin de semana completo.
P. Disputó un clasificatorio en Gijón y el año pasado estuvo concentrado unos días en esta ciudad. ¿Se siente cómodo aquí?
R. Me encanta Asturias. No he competido demasiado por cuestiones de calendario, pero he estado muchas veces, tanto concentrado en Gijón como de vacaciones disfrutando de los múltiples lugares con ese encanto especial que sólo encuentras en Asturias. Además, mi entrenador Omar es asturiano, aunque afincado en Galicia, y ya se ha encargado de hacer de anfitrión en su tierra. Buen anfitrión, por cierto.
P. Su evolución hasta ahora ha sido vertiginosa, sólo frenada por alguna lesión.
R. Si miro hacia atrás y veo lo que he conseguido en las últimas temporadas, me da casi vértigo. Supera todas las expectativas que tenía cuando empecé. Pero sigo con mucha ambición, con ganas de ganar y sobre todo de sacar lo mejor de mí mismo.
P. ¿El objetivo obligado para 2010 es recuperar el título mundial?
R. Espero estar luchando de nuevo por el Mundial. La temporada pasada fue complicada por una lesión que arrastré desde los Juegos Olímpicos y que me mermó en las primeras competiciones. Aun así, fue mi mejor temporada. No sólo por haber ganado el Campeonato de Europa o ser subcampeón del mundo, sino porque me sobrepuse a una situación complicada y fui capaz de sacar lo mejor de mí para, en tiempo récord, recuperarme y estar entre los mejores.
Gijón 2011 y Londres 2012
P. ¿En su horizonte está el podio en los Juegos Olímpicos de Londres?
R. Es el único gran título que me queda por conseguir y eso es un aliciente extra. Pero hay otras competiciones que me motivan muchísimo. Aunque sé la repercusión mediática que tienen unos Juegos Olímpicos y, desde ese punto de vista, sería interesante lograr una medalla para popularizar más este deporte. Y sería interesante para mí también.
P. ¿Hay alguna posibilidad de verle pedalear y correr en Gijón 2011?
R. Cuando me enteré de que el Mundial de duatlón se celebraría en Gijón, supuso una motivación extra para algo que tengo en mente, que es disputar un Mundial de 'du'. Si la fecha se adapta a mi calendario y encajase bien en mi preparación, no lo descarto. Sería bonito competir en Gijón, aunque desconozco los criterios de clasificación.
P. El triatlón va camino de convertirse en un deporte de amplia resonancia mediática. ¿Cómo ve su futuro?
R. Es un deporte con un gran potencial para ser mediático y atraer al gran público. Por su espectacularidad, plasticidad, dinamismo... Una buena cobertura televisiva de una buena carrera creo que supone un espectáculo increíble que pocos deportes pueden ofrecer. El problema es que en este país todo lo que se salga del fútbol, o de ciertos deportes de moda porque grandes multinacionales hacen fuerza para que se popularicen, es difícil que triunfe. Cada vez hay más gente enganchada al triatlón que compiten al nivel que sea. Las licencias van creciendo y sólo falta que una televisión se involucre y apueste por esto. Como pasó en su día con la Fórmula-1. Eso, sumado a que Alonso obtenía buenos resultados, supuso el 'boom' de ese deporte.