Se entrena junto a quien le ganó en 1982 cuando desfalleció a sólo 100 metros del final

Julie Moss volverá a Hawaii después de 30 años para competir y revivir una de las grandes gestas de la historia de Ironman

La edición del Ironman de Hawaii de 1982 pasó a la historia por ser uno de los más recordados de su historia tras la impagable lección de superación de una triatleta de 23 años llamada Julie Moss.

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A los 23 años había decidido unir deporte y estudio y se preparó para su primer Ironman como parte de su tesis sobre los límites mentales en el deporte ante un esfuerzo máximo. Su experiencia le permitió recopilar material de sobra para hacer una tesis espectacular ya que a poco más de 100 metros para ganar el título femenino, sus cuerpo se quedó sin fuerza, se tambaleaba como si sus piernas fueran alambres y su fragilidad asustaba. Sin embargo, no desistió en su empeño de alcanzar la meta. Agitó sin un átomo de fuerza su cuerpo de lado a lado, cayó, se levan´tó, volvió a caer, gateó y dio una lección al mundo de fortaleza en un momento de extrema debilidad. En esos durísimos momentos de derrumbe físico le pasó Kathleen McCarthy, que llegaba con fuerzas y se levó ese título.

 

Ese ejemplo de superación ha motivado a muchas personas desde entonces y 30 años después la protagonista de esta historia, Julie Moss, y quien se encontró la victoria a falta de 100  metros cuando vio a su rival destrozada por el esfuerzo, han decidido entrenar juntas y volver a Hawaii para participar en la prueba que les hizo famosas.

 

En esta ocasión se han retado para ver quién gana en el grupo de edad entre 50 y 54 años. La última vez que estuvieron en Kona fue en 2003 y consideran que un aniversario como este merecía volver a entrenar y volver a competir. Fue McCarthy quien tuvo la idea de homenajear esta gesta de 1982 y encontró a la que es su amiga desde 1982 muy reacia, pero tras muchos argumentos la consiguió convencer.

 

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Ambas recuerdan cómo llegaron a competir en el Ironman de Hawaii de 1982. Julie asegura que entró como “una broma. Comencé para terminar nada más pero me fui encontrando bien y me dije, puede que gané la prueba”. Por su parte, Kathleen afirma que en 1981 estaba como turista en Hawaii y tras ver la prueba se dijo a si misma que tenía “que volver en 1982 y hacer la prueba”.

 

Respecto al objetivo en Kona tras 30 años, Julie Moss cree que sería un “éxito repetir la marca de 1982 (11:10.09) y estar en el podio de mi grupo de edad sería un honor”. En cuatro meses volverán a Hawaii, el lugar que cambió sus vidas y la de muchos deportistas y que forjó una leyenda que ha hecho del triatlón un deporte con mayúsculas.