El Correo ha publicado una entrevista con la triatleta vizcaína que hace balance de esta temporada y del resto de su carrera

Virginia Berasategui: "Soy campeona del mundo, pero entiendo que la repercusión no es la misma que el campeón del mundo de motos o de ciclismo"

Virginia Berasateguise recupera tras quedar décima en el Ironman de Hawai de todos los esfuerzos deun año complicado. Lesiones, problemas personales... Una campaña a contrapiéque ha salvado con su participación en la gran cita del triatlón. Además, losreconocimientos personales en forma de medalla de bronce al mérito deportivo yel nombramiento de Ilustre de Bilbao son un motivo de satisfacción.

 

-Acaba de cerrar una temporada plagada de problemas.

- Y tanto. Desde queterminé el año pasado en Hawai ha sido un problema tras otro. Traté derecuperarme del problema en el pie (un Neuroma de Morton), pero en cuando metícarga, me volví a resentir. También tuve problemas personales en el invierno yeso provocó que enfermara más veces de lo habitual, y como resultado, no pudehacer el trabajo de base necesario. Las cosas mejoraron algo en primavera ygané en Bilbao, pero luego volví a ponerme enferma antes de Austria y lo pagué.Terminé en el hospital.

 

-Las cosas se le complicaron para el objetivo de Hawai.

- Necesitaba terminarun Ironman para estar allí, y el que mejor cuadraba era Fráncfort. Sin estarrecuperada lo hice, pero terminé de complicar las cosas, porque descompensé micuerpo, me dolían las rodillas y además me quedé sin fuerzas. Paré tres semanasy, una vez recuperada, estuve dos meses totalmente centrada en la tarea. Ybueno, llegué a Hawai al máximo de lo que podía llegar. Así que quedé muysatisfecha por quedar décima.

 

-Lo celebró como un triunfo.

- Fue una victoriapersonal. Tenía claro que iba a ser complicado, pero el objetivo era estarentre las diez primeras y lo conseguí. Muchas veces no es cuestión de puesto,sino de satisfacción personal, y con este 'top ten' creo que he salvado un pocola temporada. Realmente lo más complicado fue la improvisación, el no poderplanificar las cosas.

 

-Por ir a contrapié.

- Totalmente. Sintener nunca claro si iba a responder, si iba a salir adelante o no.

 

-¿Pensó que la temporada se le iba?

- Sí, lo pensé enAustria, cuando estaba en el hospital. Tuve la tentación de dejarlo todo, deoperarme, de pasar de Hawai, de recuperarme bien... Porque además las tressemanas siguientes fueron iguales. Incluso después de competir en Fráncfortseguía mal, y así es muy complicado tirar adelante y preparar Hawai en dos meses.

 

-¿Y cómo se sacan fuerzas para hacerlo?

- Supongo que por locabezona que soy. Me hicieron un reportaje en televisión y empecé a verimágenes... Se me puso la carne de gallina, se me saltaban las lágrimas yentendí por qué quería ir a Hawai. Así que consideré que el mero hecho de estaren la salida iba a ser un premio después de todo lo que había pasado, y mecentré en eso.

 

-Y lo logró.

- Me sientototalmente orgullosa, por pelearlo, lucharlo y hacer décima, que creo queestando como estaba era a lo máximo a lo que podía aspirar.

 

-¿Y qué planes inmediatos tiene?

- Seguir con larecuperación, aunque el Neuroma de Morton es muy complicado de curar, ahora nomerece la pena operarme. He aprendido a vivir con su dolor, pero me limita acorrer en asfalto. En cuanto a competiciones, ya no me vale con acabar unIronman para ir a Hawai, tengo que sumar. Quiero estar en Bilbao, el 19 demayo, y en julio es el mundial de larga distancia en Vitoria. Se presenta unatemporada interesante, pero mi cuerpo debe responder. A eso seguro que ayudaque mi vida personal ya está en orden, porque el invierno pasado resultó muyduro.

 

-¿Hasta cuándo se ve compitiendo?

- Tengo 36 años y noquiero llegar al límite, así que dependerá de cómo vaya este año. A ver cómoaguanta mi cuerpo, porque ya me avisa. No recupero igual, tengo que cuidarmemuchísimo más para aguantar la intensidad. Y tengo temas personales,inquietudes... Quiero pensar en qué es lo que voy a hacer en el futuro.

 

-Se han cumplido 20 años compitiendo a nivel internacional.

- Sí, desde 1991.Desde ese año siempre he estado en la élite. Mejor o peor, pero siempre heestado ahí. Hay muchos años y mucho trabajo ahí detrás. Lo que estoy haciendoahora, mantenerme, es duro, pero tener una carrera así hace que me sienta muysatisfecha.

 

-¿Tiene la sensación de que ahora se está reconociendo todo su trabajo?

- Sí. Me acaban deconceder la medalla de bronce al mérito deportivo y es un orgullo. Mesorprendió, no porque no haya conseguido cosas en mi carrera deportiva, pero síporque el triatlón es un deporte minoritario. Que me hayan valorado me hacesentir que he hecho algo bien. Yo soy campeona del mundo, pero entiendo que larepercusión no es la misma que el campeón del mundo de motos o de ciclismo.

 

-También la reconocen en casa. Va a ser 'Ilustre de Bilbao'.

- Ese es otro tema desatisfacción personal. Creo que he ido poniendo granitos de arena, y aunque meha costado, he trabajado muy duro y ahora me siento reconocida. Imagínatecuando empecé hace 20 años. Una chica haciendo triatlón era lo más raro delmundo. Pero yo quería hacer eso, aposté por ello y ahora tengo el premio SabinoArana, voy a ser Ilustre de Bilbao, quieren que sea pregonera de la AsteNagusia... Me ha costado, pero he llegado. Y no me han regalado nada. Yo me lohe currado, porque siempre me he prestado. Muchas veces estaría mejor en casadescansando, pero mi imagen la tengo que vender yo. Si yo no voy, nadie me va avenir a buscar.

 

-¿En el triatlón de Bilbao qué sintió con tanto apoyo de su afición?

- Fue un momentoirrepetible. La ilusión por competir en casa me ayudó a motivarme, a sacarfuerzas durante el invierno, cuando peor estaba. Y sentir el cariño de lagente, antes, durante y después de la prueba, me dio también mucha fuerza paraseguir adelante. Recuerdo también el cariño del alcalde, al que le doy muchosánimos.