El piloto de Fórmula 1 asegura que el gallego es uno de sus ídolos y le ha copiado hasta la bicicleta
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La otra vida de Jenson Button, la que no se relaciona con
la Fórmula 1, los difusores y los compuestos blandos, está conectada a
la fascinación que siente por un deporte y su campeón del mundo: el
triatlón y el gallego Javier Gómez Noya. El piloto inglés de McLaren ha
transformado su cuerpo, su peso y su tiempo libre en una vía
unidireccional: el triatlón, la modalidad para superdotados que combina
natación, ciclismo y atletismo.
En vez de relajarse en alguna playa del Pacífico o
disfrutar de la hospitalidad de Melbourne, Button cogió un avión el
pasado 30 de marzo con dirección a Hawai. No quería perderse el Waikoloa
Lavaman, un triatlón para el que había entrenado en enero con un
profesor de primera categoría, Lance Armstrong.
Allí estrenó la bicicleta de sus sueños, una Specialized
Venge que McLaren ha desarrollado en su túnel del viento de Woking y que
es el mismo modelo que ha comenzado a utilizar Javier Gómez Noya en su
defensa del título mundial. Button disfrutó de la suavidad de un cuadro
que pesa 950 gramos y que fue estrenado por Mark Cavendish en la pasada
Milán-San Remo.
Button se expresó en Hawai a un nivel superlativo, como
había hecho hacía siete meses en Londres. Empleó dos horas, catorce
minutos y catorce segundos en recorrer 1,5 kilómetros a nado, 40
kilómetros en bicicleta y diez a pie en la especialidad olímpica, la más
común en el triatlón. No fue su mejor día, sin embargo: el año pasado
invirtió dos horas y siete minutos. Acabó tercero en la franja de edad
de 30 a 35 años.
«Es realmente muy bueno -cuenta Gómez Noya-. Tiene que
andar mucho para lograr esas marcas. Y, sobre todo, debe dedicarle mucho
tiempo porque si no entrenas, no progresas. Por los tiempos de paso, se
nota que es especialmente bueno en ciclismo».
La pasión de Button le ha pegado como una lapa a su
bicicleta último grito. En el campamento de McLaren en Mónaco, todo el
mundo conoce su dedicación al triatlón. «Le encanta. Y entrena muchas
horas», comenta Silvia Hoffner, responsable de Prensa. Fino como un
espárrago, entusiasmado con su afición, Button ha impulsado a su novia,
Jessica Michibata, al triatlón. La modelo japonesa debutó el pasado 19
de diciembre en un triatlón sprint (750 metros de natación, veinte
kilómetros de ciclismo y cinco de atletismo) con una marca estimable:
una hora, 26 minutos; 25 minutos menos que su famoso novio piloto.
«Es un verdadero orgullo que un campeón del mundo de
Fórmula 1 te conozca y sepa de ti -se sorprende Javier Gómez Noya, el
triatleta de El Ferrol que ha ganado dos mundiales de la especialidad-.
El triatlón es un deporte que engancha cuando lo practicas. Sé que gente
como Jalabert, Luis Enrique o Jennifer López lo han probado. Respecto a
la bicicleta que monta Jenson Button, tiene un cuadro diferente a
otras, las barras son algo más planas y la transversal busca la
aerodinámica y mayor rigidez».
Fuente:elnortedecastilla