La famosa influencer, que lidera el brutal reto de 7 maratones en 7 continentes en 7 días tras cuatro pruebas, explica las razones para llevar su cuerpo al límite pese a tener una vida complicada a nivel personal y laboral

Verdeliss reivindica sus gestas como maratoniana con 8 hijos y sin apenas tiempo para entrenar: "He callado muchas bocas y eso me llena"

La creadora de contenido está dejando a todos los aficionados sorprendidos con sus retos deportivos.

Cuando Estefania Unzu, más conocida como Vedeliss por su famosa labor como influencer, decidió que iba a comenzar 2025 afrontando un reto mayúsculo como era hacer siete maratones en siete continentes en siete días muchos pensaron que se le había ido la cabeza. En dos años había conseguido correr 27 maratones con grandes marcas pese a lidiar cada día con una vida complicada cuidando de 8 hijos y con muy poco tiempo para entrenar.


Con cuatro maratones de ese reto ganados y siendo líder ha demostrado que su cuerpo tiene un potencial descomunal. La corredora popular navarra se reivindica y arremete contra todos aquellos que la veían incapaz de conseguir objetivos tan ambiciosos. En una entrevista con el País ha aprovechado para explicar cómo se ha preparado y la fortaleza mental que le ha llevado a convertirse en un ejemplo de maratoniana incombustible.


¿Cómo se ha preparado para hacer algo así?

Estoy acostumbrada a que mi día a día sea muy eficiente y muy productivo. Tengo ocho hijos. Tener ocho hijos supone estar muy atada con los horarios, a las extraescolares y también buscar tener tiempo para ellos. Al mismo tiempo, tengo dos trabajos: las redes sociales y Green Cornerss, la firma cosmética de la que soy CEO. La pandemia me enseñó que se puede teletrabajar y gestionar igual de bien. Cuando hablamos de entrenar, yo corro cuando el resto del mundo no me necesita. Siempre me pongo en la cinta de correr cuando se ha ido el sol o antes de que salga. En definitiva, todo se resume en dormir menos y correr más.

[Img #61341]


 

No parece arredrarse ante desafíos extremos

Es mi personalidad. Los miedos solo te limitan y te impiden conocer experiencias. A fin de cuentas, si no intentas algo, nunca sabrás si lo podrías haber disfrutado. Si encuentras una pasión, ¿por qué no vas a ir a por ella? Ahora voy a correr 295 kilómetros en 168 horas. Podría dejarme llevar por los miedos a una lesión. Pero estar anticipando siempre algo negativo es autosabotearte. Estamos aquí dos días y uno de ellos ya lo hemos gastado.

Hasta hace poco tiempo era muy popular por mostrar cómo es la vida cuando se tienen ocho hijos. ¿Qué hizo clic en su cabeza para dar un giro tan fuerte?


Realmente no he cambiado. Sigo siendo la misma madre que se despierta todas las mañanas para preparar el desayuno de los niños, con cereales azucarados, porque yo no soy una madre perfecta. La que está pendiente de las revisiones del pediatra, de si tienen un examen o la que se enfada porque no se acuestan pronto. Simplemente, ahora me apetece mucho compartir esta faceta de corredora porque siento que puedo inspirar de manera muy positiva. Creo que mis seguidoras pueden ser mujeres que se identifiquen con mi vida caótica, muy atareada, pero en la que priorizo lo que me hace bien. Correr me produce mucho bienestar. Supone salir un poquito de esa sombra en la que yo me había convertido. Al ser madre a veces te olvidas de hacer aquello que te gusta, sobre todo, te olvidas de dedicarte un tiempo para ti misma. Cuando corro, siento que me meto en mi mundo, es cuando me vienen mis mejores ideas. Te diré que me lo paso bien, pero también sufro. Estoy trabajando por un sueño, me lo estoy currando y creo que eso es bueno. Espero que capten la narrativa de que si yo he podido prepararme para esto, ellas pueden sacar tiempo para una actividad que les haga sentir bien.

¿El cansancio nunca es un problema para usted?


He aprendido que sea un acompañante e intentas llevarlo de la mejor manera. Me encantaría también tener un sueño más reparador, pero… Yo he corrido desde niña porque mis padres tenían un club de atletismo en Pamplona. Cuando era niña solo pensaba en la medalla. Ahora siendo madre lo hago porque me sienta bien y porque para mí supone terapia mental. Es un subidón, te sientes superpoderosa porque entiendes que el deporte te puede hacer mucho bien.

¿Siente que, a pesar de sus resultados, su carrera deportiva no se toma en serio?


Suena fatal que lo diga, pero creo que he callado muchas bocas y eso me satisface. He tenido que luchar contra tanta gente que desconfiada y que tenía muchos prejuicios. Cuando empecé a correr, nadie se pensaba que iba en serio. Se ha visto que he sido constante, que he sido disciplinada, que no iba por las marcas, pero cuando te lo trabajas mucho los resultados llegan. Yo no soy una corredora de élite, pero es verdad que dentro de este mundo de corredores populares mis resultados están muy bien. He demostrado que una mujer, madre de ocho hijos, corriendo en la cinta de su casa, el 90% de mis entrenamientos son así, puede lograr sus sueños y hacer algo grande. Correr 27 maratones en dos años no es fácil para el cuerpo. He quedado campeona de España de 100 km. Eso no me lo esperaba ni yo. Me puse a prueba y gané. También tengo la 19 mejor marca en maratón.

¿No cree que lleva todo al extremo?


No te creas. He terminado haciendo este reto porque me puse esta prueba, he ido testándome y creo que estoy capacitada. Al ser tan complicado, lesionarme es una posibilidad que toma posiciones. Pues si me lesiono, intentaré pensar que tampoco pasa nada y otra cosa mariposa. Me doy el tiempo que necesite de reposo y recuperación. Dentro de vivir tan intensamente, lo asumo todo de un modo saludable.