El belga Harm Vanhoucke narró como le agrediaron al pensar que se estaba saltando la cuarentena pero en su país se puede montar en bicicleta al aire libe. En Italia también se ha producido agresiones

Se abre la veda para ‘cazar’ a ciclistas profesionales

Bélgica está siendo uno de los países más permisivos para seguir haciendo deporte en la crisis del coronavirus. En el país valón los ciclistas profesionales pueden entrenar horas y horas por las carreteras y hasta alguno ha llegado a publicar en Strava de ¡365 kilómetros!.

Uno de los ciclistas que se está aprovechando de está permisividad es el corredor del Lotto Soudal Harm Vanhoucke. Lo que no gusta a muchos ciudadanos belgas es que ellos tengas que estar confinados en sus casas por la cuarentena y ver a ciclistas entrenando tranquilamente por las carreteras del país.

El Bélgica sólo se permiten los desplazamientos en coche si es por una urgencia o por acudir a uno de los puestos de trabajo que no han sido suspendidos. Dentro de las prohibiciones no está montar en bicicleta y muchos ciudadanos belgas están indignados. Uno de estos ciudadanos belga, en un actitud que no se puede permitir y debe ser perseguido pos la policía, se bajó de su coche y agredió a Harm Vanhoucke.

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El ciclista del Lotto Soudal recibió varios golpes en la cara mientras el conductor le recriminaba que se tenía que ir a su casa. Los hechos sucedieron en el Flandes Occidental, justo al otro lado de la frontera con Roubaix. “Un hombre muy grande se bajó de su coche en una actitud muy agresiva y de forma deliberada se puso a golpearme en la cara varias veces. Esto no es normal con lo que estamos viviendo con el coronavirus”, comentó el corredor belga que pidió que si alguien lo había visto y conoce al agresor que se lo comunicase para poder denunciarlo.

Estos no son lo únicos ciclistas profesionales que han sido agredidos en países de Europa. En Italia también pueden entrenar y han sido agredidos.

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El ciclismo está totalmente prohibido en España para evitar el riesgo de accidentes y lesiones que puedan  agotar los recursos médicos esenciales que ahora tiene que estar destinados a luchar contra el coronavirus.