El Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) señala que esta forma de entrenamiento puede provocar dolores articulares, tendinitis del tendón de Aquiles, metarsalgias o perioistis e incluso fractura de los huesos metatarsos

El ‘natural running’ puede ser tu tumba

El Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) advirtió de que practicar el llamado "natural running", que consiste en correr con zapatillas muy ligeras que simulen la sensación de ir descalzo, puede ser causa de lesiones en el aparato locomotor.

[Img #38661]

Los podólogos destacaron en un comunicado que practicar este estilo de running no es beneficioso para todo el mundo y, para que lo sea, "se precisa una condición física muy concreta como no padecer ninguna alteración biomecánica y tener una técnica de carrera bastante pulida".

[Img #38552]

“Decir que las piernas duelen menos si se practica este tipo de running es una afirmación muy arriesgada puesto que el dolor puede venir motivado por múltiples causas", asegura Maite García, presidenta del ICOPCV, que indica que para evitar el dolor o la molestia, se debe encontrar el origen del problema.

“Un sanitario nunca diría que un dolor general se puede evitar con tan sólo cambiar el tipo de deportiva. Esto es muy arriesgado, insisto”, afirma Maite García.

[Img #38551]

Según explica, las consecuencias de practicar “natural running”, si no se cumple con las premisas anteriores, “son la generación de lesiones y que el dolor pueda aumentar”.

[Img #38600]

El tipo de dolencias más comunes son dolores articulares (principalmente de rodilla), tendinitis del tendón de Aquiles, metarsalgias o perioistis (por la escasa amortiguación que puede tener la deportiva), e incluso fractura de los huesos metatarsos. “Es muy importante tener en cuenta que según el tipo de persona será más aconsejable un tipo de calzado deportivo u otro. Según el peso, la constitución, los kilómetros que se harán, el tipo de la pisada de la persona, si se padece algún tipo de patología articular, muscular o tendinosa, se recomendará la deportiva”, explica.

Añade que es "muy similar a lo que sucede con las gafas. Éstas y su graduación se recomiendan tras realizar un estudio adecuado previo y por tanto, es clave que un podólogo realice un estudio biomecámnico y, partir de ahí, decidir cuál será el calzado perfecto para las necesidades de ese deportista".

[Img #38553]

También se ha insistido en que una falta de amortiguación en la zapatilla va a repercutir en el paciente con el impacto del peso del cuerpo que no se absorbe. “Cuando corremos, nuestro cuerpo aguanta tres veces el peso de nuestro cuerpo, si yo tengo una falta de amortiguación el zapato no va a acoger el peso ni lo va a disipar, sino que el cuerpo recibe unas fuerzas reactivas”, explica.

A la vez, un exceso de amortiguación también va a causar un efecto vibratorio que generará el mismo efecto y, por ello, "es muy importante recomendar un tipo de calzado en función de las condiciones concretas y específicas de cada deportista", concluye.

Fuente: EFE