Lejarreta se 'troncha de risa' del mito que han hecho los aficionados de su histórica victoria sobre Induráin en los Alpes en el Tour de Francia de 1990
Marino Lejarreta fue uno de los ciclistas más queridos por la afición española en la década de los 80 y 90. El ciclista vasco logró el triunfo en la Vuelta a España en 1982 pero también logró grandes actuaciones en el Tour de Francia y el Giro de Italia.
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El ’Junco de Berriz’ logró victorias de etapa en las tres grandes vueltas pero la más recordada fue su victoria en el Tour de Francia de 1990 en la cima de Causse Noir. Esa etapa hizo historia para el ciclismo español ya que Marino Lejarreta se impuso a un Miguel Induráin que comenzó a escribir su historia ese año en la ronda gala.
Lejarreta logró descolgar al grupo de Induráin y cruzó la meta sin levantar los brazos. Mucha gente piensa que el ‘Junco de Berriz’ hizo ese gesto en un signo de su humildad como ciclista pero él deja claro que eso está muy lejos de la realidad.
Lejarreta, que ese año había comenzado a defender los colores del poderoso equipo ONCE, no levantó los brazos para no hacer el ridículo. El ciclista vasco señala que se habían producido escenas de corredores que levantaban los brazos pensando que habían ganado y por delante había una fuga de la que no se habían enterado. El ‘Junco de Berriz’ señala que ese día había una fuga de unos 20 corredores y no tenía claro si alguno de los que había por delante ya había pasado la meta. Ahora hay mucha información y con los pinganillos se sabe todo pero en 1990 eso no sucedía.
“Pues lo cierto es que no lo celebré porque no quería hacer el ridículo. Es que ves a algunos ciclistas que levantan los brazos y luego han ganado otros. Ese día hubo una escapada de unos 20 ciclistas por delante y en la vorágine de la carrera no estaba seguro si había pasado a todo y no lo celebré por prudencia”, comentó entre risas Lejarreta
Fuente: orbea