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DTRI
Domingo, 29 diciembre 2013
Alberto Sacristán (médico y triatleta) explica a los lectores de Diario del Triatlón las lesiones más frecuentes que podemos sufrir en el pie los triatletas

¿Qué lesiones son las más frecuentes en el pie?

1.    Neurinoma de Morton:


La denominación correcta sería Neuralgia de Morton ya que se trata de una neuropatía por atrapamiento formándose un falso neurinoma (tumor que crece a partir de un nervio).

 

El Neurinoma de Morton afecta al nervio plantar. Se trata de un síndrome canalicular a nivel de las cabezas de los metatarsianos en el que intervienen factores estáticos y dinámicos. El nervio plantar se extiende entre la cabezas de los metatarsianos. Cuando los huesos están sometidos a la presión por el calzado o a un pie pronador, los nervios plantares son comprimidos entre las cabezas de los metatarsianos, lo que causa inflamación e hinchazón.

 

[Img #12459]El paciente presenta dolor y/o sensación de quemazón en el área afectada. En ocasiones hay una ligera pérdida de sensibilidad del tercer y cuarto dedo. Además de la clínica para el diagnóstico suele ser suficiente con realizar maniobras como la maniobra de Mulder, o la compresión medio-lateral a nivel de las cabezas de los metatarsianos. En ocasiones ante la duda diagnóstica podemos solicitar una radiografía y/o ecografía de la zona.


El tratamiento más importante es el preventivo. Evitar los microtraumatismos repetidos de la zona anterior del pie, los calzados estrechos y con tacón. Si no se trata esta lesión puede provocar un daño permanente a nivel de los nervios, con pérdida de la sensibilidad y en algunos casos incapacidad por el dolor. La curación con tratamiento conservador es elevado, y proponemos tratamiento con fisioterapia y homeopatía. Si no hay una mejoría se puede infiltrar con corticoides y en último caso si no ha mejorado se podrá valorar la cirugía, que presenta un 10% de recidivas.

 

 

2.    Sesamoiditis:


El hueso sesamoideo es un hueso nodular que no está unido a ningún otro hueso, pero por otro lado, suele estar envuelto de un tendón o cerca de una articulación. A modo de ejemplo de hueso sesamoideo tenemos la rótula, pero existen más en otras localizaciones como es en la parte delantera del pie (primer dedo). Los corredores y los bailarines son los más susceptibles de presentar esta lesión.

 

Los huesos sesamoideos del pie están localizados en la superficie plantar de la cabeza del primer metatarsiano, uno en la cara lateral y otro más medial estos son esféricos y están embebidos en el tendón del flexor corto del dedo gordo. Proporcionan una superficie blanda para el tendón que se extiende por encima y ayudan al tendón a transmitir la fuerza generada por los músculos, también contribuyen a elevar los huesos del dedo gordo del pie y a soportar peso.

[Img #12460]La lesión a este nivel puede venir desencadenado por un aumento de la actividad excesivo sin acondicionamiento adecuado. Por otro lado puede existir poco almohadillado natural que deje sin protección a los huesos sesamoideos. Finalmente puede existir una alteración de la planta del pie que condicionen apoyos excesivos en la carrera sobre las regiones metatarsianas.

 

El dolor suele ser gradual y aumenta con la actividad. Si no se trata el dolor puede ser debilitante, incluso puede conllevar a una rotura del tendón y/o del hueso.

 

[Img #12461]Para prevenir esta lesión habrá que actuar en los posibles desencadenantes. Habrá que llevar un almohadillado en la zapatilla si es necesario. El aumento de las cargas de trabajo, en intensidad, duración,… será progresivo. Fortalecer la musculatura de la pierna, corregir los problemas de arco de la planta del pie será preciso. No es conveniente realizarse unas plantillas en el momento agudo de dolor, puesto que el propio dolor nos modificará la pisada.

 

De forma excepcional precisará intervención quirúrgica.

 

3.    Hiperextensión del dedo gordo

 

[Img #12462]La hiperextensión del dedo gordo causa dolor en la base de éste. También recibe el nombre de “dedo de hierba”. Se desarrolla en la articulación metatarsofalángica del primer redola cápsula que recubre esta articulación se rompe y causa dolor e inestabilidad en la articulación. Como consecuencia puede producirse luxaciones, desgastes del cartílago y finalmente artritis. Los tendones que atraviesan la articulación también pueden verse afectados.

 

Esta lesión surge como consecuencia de forzar el primer dedo del pie. Empujar el dedo del pie especialmente en superficies duras como el césped artificial, puede condicionar esta lesión. En la carrera, en el momento anterior al despegue del pie se realiza una hiperextensión del primer dedo. Cuando se produce la rotura de la cápsula, desencadena dolor, hinchazón de la articulación, incapacitando la carrera y el salto.

Esta lesión puede provocar la luxación del dedo y artritis crónica.

 

Lo más importante para evitar esta lesión es correr por superficies blandas. Una vez que no presenta dolor será imprescindible realizar un trabajo específico de fortalecimiento y flexibilidad

 

 

4.    Bursitis retrocalcanea


La bolsa retrocalcanea se encuentra entre la inserción anterior del tendón de Aquiles y el calcáneo. La bolsa retrocalcanea ayuda a lubricar y a amortiguar el tendón cuando éste pasa por encima del talón. Esta bolsa recibe mucha tensión durante las flexiones y extensiones repetitivas del pie, como sucede en la carrera.

 

La fricción repetitiva del tendón al pasar sobre esta bolsa durante la flexión plantar activa comprime la bolsa entere el tendón y el hueso y puede causar inflamación.

Entre las causas desencadenantes de esta lesión son el aumento de las cargas de trabajo de forma rápida, sin adaptación. La utilización de un calzado inapropiado o desgastado, así como la utilización de calcetines inadecuados son otras de las causas. Puede coexistir con una lesión del Tendón de Aquiles.

 

Si no se realiza un tratamiento correcto, puede existir una rotura de la bolsa y como consecuencia desencadenar un problema en el tendón de Aquiles.

 

Es imprescindible mantener una musculatura fuerte y flexible y realizar unas sesiones adecuadas de entrenamiento. El reposo y el trabajo alternativo será fundamental para impedir que nuestra forma física empeore.

 

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