ORDENAR OBJETIVOS
Sin duda, yaunque vayamos contra corriente de la actual espiral negativa de la sociedad,uno de los hobbies que teóricamentetanto amamos, el TRIATLÓN, está gozando de una excelente salud. Tenemos unagran cantidad de eventos, con diferentes distancias, formatos... y la granmayoría con garantía de calidad organizativa.
Si observamos conatención el calendario, el abanico es impresionante; y, puntualmente, este overbooking hace temblar hasta loscimientos, que tantos años ha costado, del deporte multidisciplinar. Poco apoco los propios triatletas van dando confianza a las pruebas 5 estrellas yprovocan una especie de selección natural, quedándose por el camino las competicionesmás débiles.
Lo que sí es ciertoes; que, cada fin de semana, tenemos la oportunidad de quemar adrenalina ycalmar nuestras excitadas endorfinas., pero esta “TRI drogodependencia” puedeser peligrosa, malgastando todas las fuerzas y quedando en “fuera de juego” amitad de temporada.
A todos nos gustasuperar nuestros retos, mejorar nuestros ritmos, rebajar nuestros tiempos...Cada año nos exigimos un poquito más, pero, para poder subir este escalón, hay que aplicarse y ORDENAR correctamente LOS OBJETIVOS. Serhábil a la hora de confeccionar nuestro particular calendario; es un buenseguro de brillar en nuestro propósito.
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Afortunadamente,tenemos unos excelentes PROS, admirados y respetados a nivel mundial. Sirepasamos sus respectivas temporadas, podemos comprobar que organizan aldetalle su particular calendario. Ellos buscan dar el máximo en suscompeticiones y no quieren malgastar fuerzas innecesariamente. Nosotros deseamossuperar nuestro gran reto de la temporada, sea un IronMan, Larga Distancia,Challenge, un Olímpico, Sprint... lo queremos superar sin problemas, con buenassensaciones, disfrutando al máximo; y, si puede ser mejorando el tiempo del añoanterior. Pero si hemos “quemado muchos cartuchos” (fuerzas) en otros eventos,probablemente moriremos en el intento de vencer nuestro Big Challenge.
Os puedo asegurarpor experiencia propia, que si lepreguntáis a cualquier profesional os comentará que una de las peoressensaciones para un deportista es estar “quemado”. Un peligroso estado que tedeja sin ganas de competir; y que, puntualmente, te hace llegar a odiar tu pasión. Puntualmente lalínea entre el amor y el odio es muy fina y muy fácil de cruzar. Para nohacerlo la clave está en la COHERENCIA y la destreza a la hora de confeccionarel calendario personal de competiciones.