Rozando… el pódium

[Img #3123]Todo estaba saliendo según lo previsto, todo estaba saliendobien, parecía que había hecho lo más difícil y parecía que sólo quedaba lo“fácil”… pero NO… no fue así…


Eran las 7:00h y salimos a nadar, salida un poco complicada,mucha gente viene desde atrás lanzada y te pasa por encima, hasta la primeraboya bastantes golpes, pero a partir de aquí cada uno se va colocando en susitio y se puede empezar a coger ritmo. No tengo muy claro dónde voy, pero meencuentro bien con el grupo que estoy así que me limito a mantenerme en él. Acabandola primera vuelta me parece ver algunos pros a mi lado que normalmente estánpor delante, lo confirmo al salir a la arena y al volver a entrar me centro enintentar seguir con ellos, el ritmo me sigue siendo cómodo y aguanto hasta elfinal.


Cojo la bici con las ideas muy claras, “esto es muy largo yhace mucho viento, no me puede pasar como el año pasado en Embrun donde en elkm 140 me quedé vacio, hay que regular muy bien y acabar con fuerza”, aún así cojoun buen ritmo, cómodo, pero que iba sirviendo para ir avanzando corredores, alpaso del km 15 me coloco cuarto.


Tuve un bache del km 60 al 80 y bajé al quinto, a partir deaquí empezaba la montaña y tenía claro que aunque no me podía exceder tenía querecuperar tiempo en el terreno que mejor se me adapta. Coroné Mirador de Haríay arriesgué un poco en la bajada hacia el pueblo, después tras coronar Miradordel Río, bajando hacia Arrieta me coloqué tercero, desde aquí faltaban unos 50kms en un terreno ligeramente ascendente pero con el viento a favor. Ya no hacíafalta guardar más, así que aceleré el ritmo, me encontraba bien y tenía fuerzacomo para llegar entero hasta T2.


Llegué tercero a T2, aunque sabedor de que los dos primerosestaban muy lejos, me veía con fuerza y no iba a tirar la toalla hasta el finalporque quizás alguno podría desfallecer y pillarlo… pero estas ideas querondaban mi cabeza justo antes de dejar la bici se esfumaron al poner pie atierra, cuando solté la bici y empecé a correr para coger la bolsa sentí quetenía las lumbares muy cargadas, no supe cuánto hasta que después de sentarmepara ponerme las zapatillas de correr casi no me puedo levantar…, no era laprimera vez que tenía dolor de lumbares, ya me había pasado en varias ocasionesy tenía la esperanza de que como otras veces al empezar a correr desapareciese.


Arranqué a correr muy despacio porque apenas podía levantarlas piernas del suelo, km tras km esperaba ir encontrándome mejor, pero nopasaba, al giro en el km 9 vi que el cuarto clasificado me había recuperadomucho y que si seguía a este ritmo me cogería pronto, pero no podía correr más,el dolor me impedía levantar las piernas, poco a poco me fui hundiendo, sobreel km 17 me pasó y no pude ni intentar seguirlo, un km más tarde decidí parar.


Puede parecer absurdo, seguramente si hubiera seguidosufriendo podría haber acabado 4 o 5 o 6, y hubiera sido un buen resultado enmuchas de las carreras en las que compito, pero para mí, el sábado en el IMLanzarote no lo era, llevaba toda la carrera luchando por una plaza en elpódium y al perderla decidí que ya no valía la pena seguir sufriendo.